martes, julio 21, 2009

¿No queríais luna? pues venga, dos tazas


Mientras unos festejan la ida y vuelta del hombre a la luna, otros insisten en que se trató de un tremendo montaje que involucró a miles de personas y engañó a todo el orbe, en una tremenda mentira sin fisuras.

Y a mí me resulta mucho más fastuosa esa mentira que el viaje a la luna. Me parecería mucho más digna de celebración, más difícil, más inconcebible si cabe. Por eso no me la creo, claro.
¿Qué es más fastuoso, lírico, profundo, atractivo y sagrado, el génesis judeo-cristiano del pim-pam-pum creo el mundo en 6 días y luego descanso, o la evolución de las especies con sus fósiles, sus misterios, sus claves ocultas, sus pistas de novela negra, su trama enrevesada?

Queda claro que sobrevaloramos al hombre y subestimamos a Dios.
Por eso viajamos de verdad a la luna y amontonamos milenios de fe miope.
Cosas inútiles ambas, como andar perdiendo el tiempo en los blogs.
Qué os voy a contar ¿verdad?
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lunes, julio 20, 2009

A propósito del polvo lunar


Recuerdo estar en el colegio, en primero de EGB. El profe nos preguntó si el hombre había llegado a la Luna. Por su tono ya imaginábamos que él sabía la respuesta, que era una de esas preguntas que hacen los maestros para involucrarnos a los niños y a los primates en la explicación. Todos dijimos que sí.
Luego nos preguntó si el hombre había llegado a Marte. Claro, por supuesto, respondimos los menos prudentes. Pues no, resulta que no habíamos llegado a Marte. Los equívocos del cine de ciencia ficción eran notables. Apenas habíamos llegado al satélite fluorescente, nada más.

Resulta extraño ¿verdad?. Lo que a los niños de 1969 les supuso un tremendo orgullo, para los niños de 1982 era una obviedad (con la decepción añadida de no haber sabido pasar de allí).

Imaginen un adolescente que conquista a una joven guapa y luminosa después de grandes esfuerzos, después de enormes cálculos e intentos. La convence, la posee, la hace suya (o nuestra) y después mira al cielo estrellado. Millones de luces esperándole, Skywalker en ciernes, territorios inexplorados a los que llevar su sable luminoso.

Bueno, pues ese adolescente, la humanidad, recuerda hoy con nostalgia ese momento cumbre en que se sintió poderoso y libre.
Ese cincuentón se pavonea orgulloso de su hazaña del verano de 1969 sin pensar ni un momento en que lleva 40 años sin follar.
Resulta un poco patético y alguien debería decírselo.


(Eso sin contar que hay gente que todavía piensa que se lo inventó)
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jueves, julio 16, 2009

Los viernes: CINECLUB - 97 - El quinto elemento


The Fifth Element - 1997 - Director: Luc Besson

Reparto:
· Bruce Willis (Korben Dallas)
· Milla Jovovich (Leeloo)
· Gary Oldman (Jean-Baptiste Emanuel Zorg)
· Ian Holm

Guión: Luc Besson y Robert Mark Kamen
Música: Eric Serra
Fotografía: Thierry Arbogast

Primer elemento:
Bruce Willis, menudo elemento.
Vuelve a su eterno papel. ¿Korben Dallas? ¿Pero no es John McClane?
Ahora nos reímos, pero el día en que Bruce Willis la palme, la televisión (si todavía existe) programará esta película y la veremos y suspiraremos con nostalgia y se nos escapará algún comentario compungido en plan "no habrá otro igual".

Segundo elemento:
Luc Besson, delirante, estrafalario, arriesgado (como debe de ser cualquier ensayista del futuro que se precie). Este director tiene algo que es difícil de encontrar: un estilo propio, único, controvertido, pero sin tomarse a sí mismo demasiado en serio. Que aprendan algunos.

Tercer elemento:
El traje de esparadrapo para el imaginario colectivo.
Una tormenta eléctrica, la Jovovich. Perfecta para su papel, Mila (no confundir con Mercedes Milá, que ni siquiera estoy seguro de que pertenezcan a la misma especie).

Cuarto elemento:
El caos.
La sociedad ultrafreak, banal, simploide, anestesiada por los mass-media, es tan imposible que se parece a la nuestra. La imagen, cuidada con sumo detalle, incide en ello. Este futuro se entiende porque permanecen el egoísmo, el sarcasmo, la mugre, y el elemento clave de la colonia humana, la locura y el desorden.

Quinto elemento:
Desconocido.
Eso que consigue hacer de una película denostada por la crítica, una diversión de masas.
Eso que le permitió conseguir un significativo porcentaje de los Oscar de su año (exactamente un 0%).
Eso que hace que unos la pongan verde y otros digamos que no, que verde no, mejor, como diría Ruby Rhod: ¡¡Superverde!!
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Es la horilla


Espuma de cerveza.
Espuma de mar.
La felicidad es como la espuma.

Ahora me han entrado ganas de agitarte un poco.
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miércoles, julio 15, 2009

Domador


En un fin de semana con multitud de citas musicales ineludibles, para todos los públicos y tribus, era necesario un momento para la reflexión.

El viernes, Manolo García deleitó a su incondicionales (únicamente a ellos) en la Plaza de Toros. Ya se sabía comenzada la más valiosa joya festivalera, Pirineos Sur. En círculos concéntricos a Huesconsin (que, como se sabe, es el centro del universo) eclosionaban los conciertos. La duda, el pecado de tantos chimpancés buenos, nos llevaba al desasosiego. Había que hacer algo rápido.

Cuando los modernos van, Yo voy y vuelvo. Lo que lleva a que si los modernos van y vuelven, yo voy, vuelvo, voy y vuelvo. Es decir, acabamos en el mismo sitio. Pero si los modernos van, vuelven y se vuelven a ir, la situación se torna confusa. Sobre todo si el hecho de que voy y vuelvo es una percepción personal, que podría deberse a un equívoco provocado por partir de situaciones iniciales diferentes (consúltense los estudios del Profesor Coco sobre "el aquí" y "el allí").

El caso es que, sobreponiéndonos a las tentaciones migratorias festivaleras, nos reunimos varias manadas de monos en el Cubitos para vislumbrar.
Mi percepción era que estábamos en la cresta de la ola, que este año lo que tocaba era no ir a Sallent o a Manolo García. Aunque a lo mejor eso fue moderno el año pasado y no nos dimos cuenta. Y ya se sabe: todo vuelve, pero nunca tan rápido.

Decía que estábamos a punto de ver a Domador, nosotros, la vanguardia o la retaguardia de la sociedad (según se mire). La incertidumbre que antecede a cualquier concierto se multiplicaba por una razón: había convencido a mis amigos para presenciar el evento y arriesgaba mi reputación, ya de por sí escasa.
Les dije que alguien superlisto les había definido así: Unas letras inteligentes, que van del lamento a la agresividad caótica, de lo luminoso a lo sucio y una capacidad de enhebrar melodías y ambientes hace de Domador una banda a seguir dentro de la música aragonesa.

Ellos dijeron: suena paradigmático e iconoclasta al mismo tiempo.
Ellas dijeron: mmmm... sucio...

He de decir que el concierto no nos defraudó. En un escenario rollingestonesco que ocupaba medio aforo (lo que provoco que 43 bellas jovenes lujuriosas se quedaran fuera o, en plena confusión, se fueran al Twister), el cuarteto de tres hizo honor a su nombre y calmó las exigencias de los entendidos, amansó con su música al incauto, al melómano y al punki, dándonos cariño y aullidos, distorsión y armonía.
Una voz afirma que hacen "pop pánico". Me parece una grandiosa definición. Eso y que "las emociones se sacudían cargadas de electricidad estática, dando volumen a los susurros que siempre se suceden entre las bambalinas del mejor teatro".

Podíais haber venido y no quisisteis. Ahora os jodéis. Si es que no se puede estar a todo, en misa y repicando.
Siempre os quedará el disco nuevo que están a punto de sacar.

En los bises, mis colegas me ayudaron a pedir la canción que me sabía: "Señora Robot".
Dicho y hecho, el duo de tres volvió al escenario a interpretarla, sólo para mí, como cuando hacéis esas cosas por la webcam. Y yo me enternecí. Y aplaudí. Y mudé la piel como las serpientes cuando se reconcilian con el mundo. Mundo que, en este caso, es metáfora de los sábados, de la noche, de la cerveza fría, del buen rollo y del rocanrol animalado.
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martes, julio 14, 2009

Ola de calor


A ver, jovenzuelos, que estais aplatanaos.
No me extraña de todos modos, con este calor volcánico.

Os pido a todos, visitantes e incautos, que hagamos un ejercicio de apoyo mutuo, que nos aportemos, los unos a los otros, los unos sobre los otros.

Premiaremos a la mejor idea para combatir la caloriza veraniega con un suculento premio a elegir de las siguientes opciones:

* Una noche con HombreRevenido

* Una patada en el santo culo de HombreRevenido

* Un soneto dedicado


Empiezo yo con un ejemplo:

¿Cómo soportar la calor?

Metiendo la ropa interior en el congelador y siguiendo un estricto sistema de mudas por relevo.

1 2 3, responda otra vez.
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lunes, julio 13, 2009

Para que luego digáis que no pasa nada


Aviso a navegantes, despistados y bucaneros:

Julián Devás, registrador de la propiedad, muchacho de buena familia, respetado benefactor de la comunidad, veía tanto porno en internet que cuando leyó el cartel del "Congreso eucarístico" entendió "Concurso eyaculatorio".

Confuso, todavía se pregunta qué hace entre rejas, sin fianza posible.


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Remate:
El 12% de las páginas web que existen ofrecen contenidos pornográficos.
Una lástima, porque resulta que nadie los ve.
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viernes, julio 10, 2009

Los viernes: CINECLUB - 96 - Amanece que no es poco


Amanece que no es poco - 1988 - Director: José Luis Cuerda

Reparto:
· José Sazatornil (Cabo Gutiérrez)
· Antonio Resines (Teodoro)
· Luis Ciges (Jimmy)
· Cassen

Guión: José Luis Cuerda
Música: José Nieto

Todas las películas son contingentes, pero ésta es necesaria.
Gran guión de José Luis Cuerda para una de esas comedias de elenco inigualable (o como dice mi padre: "¡están todos!").

Parto con ventaja, me sé todos los gags, tengo el poder de chafarlos, uno a uno, asombraros con fragmentos de diálogos inusitados, anticipar las tramas, las subtramas, las locuras, las ironías. Parece el análisis más fácil del mundo. Sin embargo, aunque os ponga sobre aviso, no os puedo anticipar la peculiar y conseguidísima ambientación de este disparate solemne. Aunque os cuente todas las gracias, no hay spoiler que valga frente a su monumental puesta en escena.
El cine y la sociedad española autoparodiándose de la mejor forma posible, con un humor que no crece por generación espontánea como los hombres en los bancales, sino que hereda una larga tradición de asurdo y surrealismo patrio.

Supongo que me respetarás ¿eh, Teodoro?
- Pero qué guarrada está usted pensando, padre.
- Déjate, déjate. Que un hombre en la cama siempre es un hombre en la cama.

El concepto "película de culto" se forjó para estas raras excepciones que uno no puede dejar de ver, que permanecen frescas y actuales como el primer día, como un juguete del que uno nunca se cansa.

De orden, del señor cura, se hace saber, que dios es uno y trino

El mundo sería un lugar mucho mejor si el cura, en vez de conformarse con ser cura, se esforzara en convertir la misa y el alzamiento de hostia en todo un acontecimiento social. A la guardia civil no debe bastarle ocuparse únicamente del orden público, tiene que multiplicarse y no permitir, entre otras cosas, que las parejas, llevadas por el frenesí de lo oscuro, se salten los preliminares. Hay que aprender de los exiliados políticos, que han hecho de su condición un arte, unos días van en bici y otros huelen bien. Qué puede ser más democrático que votar, además del cargo de alcalde, al tonto del pueblo, a la puta, a las adúlteras y a la marimacho (en periodo de prueba).
Los futuros líderes mundiales pasean por las calles del pueblo, nos observan detenidamente.

Hay que hacer las cosas bien, coñe, que no es tan difícil, para que el médico, en nuestro lecho de muerte, pueda decirle a nuestro hijo:
¡Se te está muriendo divinamente, te lo juro! Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo. Puedes estar orgulloso, ¡de verdad!, de los años que llevo de médico nunca había visto a nadie morirse tan bien como se está muriendo tu padre. Qué irse, qué apagarse, con qué parsimonia. Estoy disfrutando que no te lo puedes ni imaginar.
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